La necesidad de una cultura empresarial de hacer lo correcto y adopción de un Código de Conducta anti-corrupción

Independiente de variables como tamaño de su empresa, de la rama de la economía en que se ubique, de si tiene relación o no con el gobierno, para el desarrollo y crecimiento en el mercado en un mundo globalizado, la adopción de una política anti-corrupción se vuelve más que una necesidad, se convierte en deber ser. El que una empresa adopte y tenga valores éticos y morales que sean la antítesis de prácticas corruptas, no debe limitarse ni siquiera a una política, a un manual de procedimientos, debe ser una cultura de hacer lo correcto.

Pero esa cultura tiene que empezar necesariamente por un proceso normativo, este proceso normativo puede incorporarse en un CODIGO DE CONDUCTA en un CODIGO DE ETICA EMPRESARIAL. Este Código debe considerar prácticas de esa buena conducta que pretendemos adoptar, pero será elemental incorpore normativa y conceptos de derecho comparado, pues es esto lo que le daría fortaleza y credibilidad jurídica, seguridad a sus socios comerciales que demandan cada día más esa conducta de prácticas anti-corrupción como cultura empresarial. Le garantizo que si su empresa adopta un Código de Conducta como su cultura de hacer negocios, su recompensa en el tiempo será ganar más negocios, sus socios comerciales le premiarán.

Existen muchos casos que son de manejo público donde diferentes empresas a nivel mundial han sido sancionadas por adoptar prácticas corruptas, aun cuando la información es de dominio público, no mencionaremos nombres en este artículo, pero si es importante indicar que si una empresa es sancionada por estas conductas irregulares, se expones a diferentes consecuencias, dentro de ellas podemos encontrar:

–       Sanciones económicas de gran magnitud,

–       Sanciones civiles y penales tanto para la empresa como para sus representantes,

–       Suspensión para contratar con el sector público,

–       Costosas medidas de control y saneamiento,

–       Pérdida de clientes,

–       Perdida de ventas,

–       Perdida de lo más valioso, su reputación en el mercado

En consecuencia con lo anterior, sin pretender limitar el ámbito de aplicación a actos concretos, pues su aplicación debe ser en sentido amplio, un CODIGO DE CONDUCTA EMPRESARIAL, debe considerar dentro de su contenido al menos conceptos como:

  1. a) Etica en el trabajo,
  2. b) Etica fuera del trabajo
  3. c) Etica en el manejo del  negocio,
  4. d) Cumplimiento de regulaciones y leyes vigentes,
  5. e) Rigurosos controles financieros,
  6. f) Manejo apropiado de la información,
  7. g) Forma de relacionarse con su competencia,
  8. h) Relaciones con los Gobiernos y empleados públicos,
  9. i) Conflicto de intereses, etc

Ahora bien no es suficiente con que su empresa tenga un Código de Conducta, que tenga una cultura de hacer lo correcto, esto tiene una relación dialéctica de causa efecto, pues ello obliga a que con todo aquel que su empresa se relacione esté encausado en el mismo ámbito de hacer lo correcto, es por tal razón que debe desarrollar instrumentos que permitan cubrir todo el proceso del negocio, lo que incluye necesariamente a los terceros. La necesidad de demostrar que su empresa es diligente en hacer prevalecer su cultura anti-corrupción, su cultura de hacer lo correcto ha llevado a crear instrumentos que obligan a todo aquel que se relaciona con su empresa a respetar su Código de conducta, a respetar la ley nacional y extranjera.

Nuestra firma, Corporación Jurídica Aselecom ha hecho suya la cultura de hacer lo correcto, nuestros profesionales y equipo de apoyo administrativo conocen que el producto que ofrecemos y brindamos a nuestros clientes deben ser el resultado de prácticas profesionales sanas, de la buena y correcta aplicación del derecho, nuestra firma cree firmemente que las prácticas corruptas deben ser erradicadas y que de esa forma hacemos patria para una sociedad mejor.

No obstante, Corporación Jurídica Aselecom no se ha quedado únicamente haciendo propia la cultura de hacer lo correcto, ha trascendido y hemos asesorado y capacitado a importantes empresas en todo este proceso, desde crearle el Código de Conducta, crear los instrumentos que obligan a los terceros a respetar las leyes anti-corrupción y en consecuencia obligarlos a cumplir con el Código Etico de nuestros clientes. En esta oportunidad aprovechamos para invitarlo a que nos contacte y poder ayudarlo a que su empresa sea respetada y valorada por tener una CULTURA DE HACER LO CORRECTO